El Ministerio de Oración es el motor espiritual de la iglesia, donde los creyentes se unen para interceder por las necesidades de la congregación, la comunidad y el mundo. Este ministerio fortalece nuestra relación con Dios y recuerda el poder transformador de la oración ferviente y constante en todo ámbito de la vida cristiana.
«Orad sin cesar.»
— 1 Tesalonicenses 5:17


